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Autoridades no protegen la vida de mujeres víctimas de violencia

Con el propósito de garantizar que la vida de las mujeres y niñas no corra peligro cuando sufren cualquier modalidad de violencia de género, la senadora del PRD, Angélica de la Peña propuso agilizar la expedición de órdenes de protección de manera pronta, oportuna y eficaz, estableciendo responsabilidades y atribuciones a las autoridades competentes, así como la debida coordinación.

“El Informe de Órdenes de Protección en México: Mujeres Víctimas de Violencia y falta de Acceso a la Justicia, del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, muestra que de 58,001 hechos de violencia contra las mujeres que manifiestan haber tenido conocimiento las autoridades, de enero de 2011 a junio de 2012, sólo se han emitido 4,015 órdenes de protección a favor de ellas, es decir, solamente el 7%, lo que refleja un patrón de impunidad y omisión, debido a que las entidades federativas no están garantizando el acceso a las mujeres a una vida libre de violencia”, argumentó. 

Las reformas propuestas establecen normas pertinentes que permiten implementar y dar seguimiento a las Órdenes de Protección otorgadas por las autoridades jurisdiccionales a fin de proteger de posibles daños los derechos humanos de las mujeres que viven violencia; las reformas permitirán que estos recursos sean sencillos, urgentes, informales, accesibles y tramitados por órganos independientes, que permitan su promoción por familiares u órganos públicos, como fiscales, la defensoría pública o defensoras y defensores de la ciudadanía en representación de las personas mujeres amenazadas, sin requerir su firma.

La representante del PRD añadió que de acuerdo a ONU Mujeres, al menos el 30% de las defunciones femeninas con presunción de homicidio registradas en el 2010 ocurrieron en la vivienda, lo cual permite presumir que los agresores eran conocidos, parejas o familiares.

Las reformas definen a las órdenes de protección, como los actos de protección de urgente aplicación en función del Interés Superior de la Víctima que tienen como propósito prevenir, interrumpir o impedir la consumación de actos que impliquen violencia contra las mujeres. También se señala que las órdenes de protección, deberán otorgarse por la autoridad competente, Ministerios Públicos y Órganos Jurisdiccionales según corresponda, inmediatamente que conozcan de la situación de riesgo, peligro o cualquier otra circunstancia en la que se encuentre una mujer víctima de violencia y las víctimas indirectas.

De la Peña Gómez enfatizó que la violencia en contra de las mujeres es un hecho inaceptable que requiere obligadamente de la intervención del Estado, pues implica la negación de sus derechos de ciudadanía, lo que las coloca en una situación de desempoderamiento y exclusión social.

De acuerdo con la última Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2011 (ENDIREH 2011), en México 46.1 por ciento de las mujeres de 15 años y más sufrió algún incidente de violencia por parte de su pareja (esposo o pareja, ex-esposo o ex-pareja o novio).

Para garantizar su ejercicio, la solicitud de las órdenes de protección podrá realizarse en forma verbal o escrita por la víctima o por cualquier persona que tenga conocimiento de una situación de riesgo, peligro o cualquier otra circunstancia en la que se encuentre una mujer víctima de violencia o las víctimas indirectas. También podrán solicitar órdenes de protección las autoridades del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia, los entes homólogos de la administración pública de las 32 Entidades Federativas; la Comisión Nacional de Derechos Humanos y organismos públicos autónomos de protección de los derechos humanos; así como, las autoridades del Sistema Educativo Nacional.

La senadora Angélica de la Peña Gómez aseguró que la iniciativa que presentó subsanará la incomprensión de los operadores de justicia del objetivo de las órdenes de protección, ni cómo hacer efectivo este mecanismo jurídico para que una autoridad obligue al agresor a alejarse de la víctima de violencia de género o que abandone el hogar.

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